Bajo estado de urgencia y sin internet, las protestas en la zona bananera de Panamá
Por Sofía Del Llano | Noticiaspc.com.mx |
Changuinola, Bocas del Toro. — Aislada del resto del país por un corte casi total de telecomunicaciones y bajo un estado de urgencia que suspende derechos fundamentales, la provincia de Bocas del Toro, corazón de la industria bananera panameña, atraviesa uno de sus episodios más tensos en años. El epicentro del descontento social responde a una polémica reforma a la ley de Seguridad Social, que ha encendido protestas de larga duración, enfrentamientos con las fuerzas del orden y un creciente clima de incertidumbre política y económica.
La interrupción del servicio de internet se reportó desde el viernes por la noche, poco después de que el presidente José Raúl Mulino impusiera un estado de excepción en la región por cinco días, restringiendo libertades como la de tránsito, expresión, reunión y protección frente a detenciones arbitrarias. La medida, argumentó el Ejecutivo, responde a lo que ha calificado como una “escalada de violencia” promovida por grupos radicalizados.
El Ministerio de Seguridad aseguró que una de sus unidades fue atacada con disparos presuntamente por manifestantes, en medio de lo que se ha descrito como una jornada de creciente tensión. En la última semana, la policía ha reforzado su presencia en la zona, desplegando hasta 1.900 efectivos luego de que se registraran saqueos y actos vandálicos en edificios públicos, comercios y hasta en el aeropuerto local y un estadio de béisbol de Changuinola, según reportes oficiales.
Entre los blancos de los disturbios figura Chiquita Panamá, emblemática compañía bananera que en mayo cerró sus operaciones y despidió a su personal tras una huelga prolongada. Las autoridades han denunciado que instalaciones de esta empresa también fueron objeto de saqueos.
El saldo de los operativos es, hasta el momento, de 140 personas detenidas, incluidos 11 menores de edad, y 13 agentes policiales heridos. El Gobierno insiste en que las protestas responden más a una agenda política que a demandas laborales legítimas, una narrativa que ha sido duramente cuestionada por líderes sindicales y organizaciones de derechos humanos.
Las movilizaciones se originaron en abril, tras la entrada en vigor de la Ley 462, una reforma que, según sus detractores, socava conquistas laborales históricas, en particular en sectores vulnerables como el agrícola y la construcción. Fue precisamente la adhesión del sector bananero —columna vertebral de la economía local— lo que transformó a Bocas del Toro en el foco de resistencia más intenso.
Las consecuencias han sido palpables: las principales rutas de acceso han permanecido bloqueadas, dificultando el transporte de alimentos, medicinas y otros bienes esenciales. En una provincia insular y de economía frágil, dependiente del turismo y la producción agrícola, el desabasto ha agravado aún más la situación.
El lunes, el Congreso panameño aprobó una nueva legislación especial que busca devolver parte de los beneficios laborales a los trabajadores bananeros, en un intento por desactivar la crisis. El acuerdo fue suficiente para que algunos sindicatos levantaran los bloqueos. Sin embargo, otros sectores —incluyendo organizaciones magisteriales y grupos comunitarios— rechazaron el pacto por considerarlo insuficiente y continuaron con las manifestaciones, que ahora enfrentan una creciente militarización del espacio público.
o-0-o-0-o-0-o
Apoya al medio
Noticias PC es un medio informativo y especializado en la investigación de fondo que se sostiene con apoyo de sus lectores y publicidad.
BBVA CTA: 150 561 6521 CLABE INTERBANCARIA: 012 180 01505616521 6
Código SWIFT: BCMRMXMMPYM No. Tarjeta: 4152 3142 2876 5338
