Agustín Peña Cruz | Noticiaspc.com.mx

Grupo PEÑA-CRUZ

Ciudad Victoria, Tamps.- Estar enfermo, y ser un derechohabiente del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Tamaulipas, es estar aún paso para el encuentro con la muerte -como sucede en todas las dependencias de sanidad en la República Mexicana-, a pesar de que el trabajador tiene los privilegios de una atención médica adecuada, las carencias y deficiencias son cada vez mayores aunado a la prepotencia de servidores públicos además de corrupción y sobornos en la que se ven favorecidos familiares y amigos entre funcionarios y parentela sindicalizada.

La falta de especialistas y atención médica a prontitud en los centros hospitalarios y clínicas del IMSS, se reflejan en las áreas de urgencias, que pintan a hacer extractos de una película de ciencia ficción donde el enfermo vive la agonía, angustia, dolor y el tormento de los familiares por recibir un respuesta médica, es frustrante.

Un actuario del IMSS en Tamaulipas1, justificó la falta de especialistas en las clínicas y sentenció que en un corto tiempo (5 años) la seguridad social podría desaparecer y caer en manos privadas, porque los patrones no pagan sus aportaciones y se puede constatar con el número de embargos que se hacen, antes solían ser mínimos, hoy en día las cifras han aumentado hasta tres veces.

En la Ciudad de Matamoros, Tamaulipas, la Clínica Numero 79 ubicada en calle Juárez y Ocampo, número 800, colonia zona centro, cuyo titular es Isaac López González, se colocó hace días un letrero con la leyenda “no hay citas de cardiología hasta el año 2015” demostrando la falta de cardiólogos, y lo burdo del anunció hacia los derechohabientes que generó una serie de comentarios despectivos hacia los servidores en las redes sociales.

En la Clínica número 77 de Ciudad Madero, ubicada en boulevard Adolfo López Mateos y avenida Zapotal, colonia las Conchitas, cuya titular es Dolores García Castillo, tiene mayores complicaciones; tan solo un oncólogo atiende alrededor de 60 pacientes diariamente –es inimaginable la calidad de atención medica- mientras el segundo oncólogo solicito permiso por más de ocho meses, “el puesto está vacante”.

Por otra parte, el área de quirófanos esta “sobrepoblada” no hay espacio para cirugías, áreas contaminadas resaltan a simple vista en todos los niveles del edificio, vestigios de sangre en las sabanas que dividen a enfermos son notorios, mientras que  las operaciones son postergadas hasta por tres días para intervenir a los pacientes.

Las futuras madres que esperan el alumbramiento, “las están enviando constantemente a sus domicilios, una ginecóloga dice una fecha, otra ginecóloga afirma -cuando llega a urgencia- otro día”2, todo apunta a negligencias médicas que no están siendo reportadas a derechos humanos.

En Altamira, la Clínica número 16 ubicada en calle 2 y 17 de la colonia Monte Alto, los baños públicos presentan insalubridad, en el área de urgencias en el turno de la mañana hay una recepcionista que se la pasa jugando el “Candy Crush”, le apodan la “Barbie” por usar pantalones de licra como si fuera al gimnasio rompiendo todo protocolo de un centro hospitalario, los derechohabientes ahí viven una odisea para sacar cita con los médicos tratantes, muchos se tienen que regresar y volver hasta el día siguiente, un descontrol total.

Las clínicas del seguro social a pulso se han ganado la mala imagen que por años han estigmatizado al servicio médico público que por derecho le corresponde al trabajador.

El caso más reciente a nivel nacional donde intervino la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) mediante el comunicado CGCP/039/14 emitido en la ciudad de México hace alusión a la nota difundida por los medios de comunicación, “el jueves 6 de febrero, la joven de 16  años de edad, acudió al nosocomio con dolor de parto; durante siete  horas solicitó ayuda pero el personal médico le indicó que aún faltaba  tiempo para el nacimiento de su hijo, por lo que le ordenaron volviera  más tarde, lo cual se repitió en tres ocasiones”3. En dicho documento la CNDH reitera que “para contribuir a la consolidación de los  derechos humanos en nuestro país, se debe garantizar el acceso de la  población a los servicios de salud, pero con calidad y calidez”.

Las irregularidades que presenta el IMSS en Tamaulipas han sido arrastradas desde que Jesús Antonio Nader Nasrallah estuvo al frente; no limpio la corrupción ni los sobornos que existían al contrario protegieron las prácticas y él se vio favorecido, amasando más fortuna de la que tenía antes de estar en el cargo como delegado4, actualmente José Manuel Assad Montelongo cobija el nepotismo, corrupción y desvíos de recursos públicos estatales y federales.5

Continuará…

1.- El funcionario público pido al autor no revelar su nombre por el hermetismo que existe sobre información relacionada al IMSS, y para que no haya represalias en su contra.
2.- Menciono un derechohabiente que esperaba el nacimiento de su tercer hijo.
3.- Comunicado difundido por el autor, en https://www.noticiaspc.com.mx/2014/02/08/cndh-investiga-caso-de-mujer-que-dio-a-luz-en-un-veh%C3%ADculo-afuera-de-cl%C3%ADnica-2-del-imss-en-salina-cruz-oaxaca/
4.- La Organización mundial de Parlamentarios contra la corrupción (GOPAC), lo puso de manifiesto en noviembre del 2010.
5.- Entrevista realizada por el autor en enero 2014, a Ernesto Segovia González, Presidente de la Comisión de Honor y Justicia de la Delegación Regional Sección 10, del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social.

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