QEPD la autonomía del Congreso del Estado

Por Martín Díaz |  Periodismo con Firma | NoticiasPC.com.mx |
La supuesta autonomía del Congreso de Tamaulipas no murió esta semana; simplemente terminó de pudrirse a la vista de todos. Lo que comenzó como una iniciativa torpe de la diputada Cynthia Lizabeth Jaime Castillo para fiscalizar al gremio periodístico, acabó en una comedia de errores que deja al descubierto la realidad de nuestra “máxima tribuna”: una sucursal de Palacio de Gobierno atendida por diputados que no deciden, no cuestionan y, peor aún, ni siquiera entienden lo que votan.

Ante el desliz de la propuesta, no hizo falta que la diputada reculara por cuenta propia; tuvo que salir el Subsecretario de Enlace Legislativo del Gobierno del Estado, Rómulo Pérez Sánchez, a poner orden. Sus palabras fueron una bofetada a la división de poderes: calificó la iniciativa como un «descuido» y sentenció de forma tajante que el Gobierno del Estado «no la avalará». Su aparición no fue para defender la libertad de prensa, sino para marcarle el paso a su propia tropa.

La confesión de Rómulo
Jurídicamente, la intervención del Subsecretario es una aberración. La Constitución Política del Estado de Tamaulipas es clara en su Artículo 25: los poderes son independientes entre sí. En ningún apartado de la ley se faculta a un funcionario del Ejecutivo para «validar» o «descartar» el trabajo parlamentario.

Al aceptar culpas ajenas y decidir qué leyes proceden, Rómulo confirmó lo que ya sabíamos: la línea se traza en la oficina del Ejecutivo. Los legisladores oficialistas han renunciado a su facultad constitucional para convertirse en simples mensajeros. El Enlace Legislativo no está para corregirle la tarea al Congreso; está para dialogar con él. Cuando un funcionario sale a decir qué se avala y qué no, ya no hay coordinación institucional: hay subordinación política.

«¿Quién me dio esto?»
Lo visto el pasado 19 de marzo con la diputada Francisca Castro Armenta fue patético. La imagen de una legisladora deteniendo su discurso para preguntar, confundida: «¿quién me dio esto?», es la humillación más grande que ha sufrido la máxima tribuna del Congreso del Estado. Es la renuncia total al intelecto y al oficio político.

No todo Morena es ese bloque monolítico de obediencia. Existen excepciones contadas, legisladores que todavía se atreven a leer lo que firman y a cuestionar la línea cuando esta raya en lo absurdo. Pero esas voces se pierden en el estruendo de una mayoría que ha decidido que es más cómodo ser mandadero que representante.

El resumen de la mayoría actual es triste:
No redactan: Reciben carpetas cerradas.
No leen: Suben a tribuna a ciegas, confiando en que el «jefe» no se equivocaría de hoja.
No entienden: Cuando el guion falla, se quedan sin palabras… porque nunca fueron suyas.

«La autonomía de utilería»
La separación de poderes es una leyenda que solo vive en los discursos de aniversario y en el país de los unicornios. En el Tamaulipas real, gran parte de la bancada guinda ha renunciado a su dignidad para convertirse en legisladores de «copy-paste» que solo reciben dócilmente instrucciones de quien ellos consideran superiores.

Al final, la pregunta que soltó la diputada en pleno desplante de ignorancia queda flotando en el aire con un eco de cinismo: «¿Quién me dio esto?”.

La escena que parecía anecdótica termina siendo definitoria. No hay división de poderes donde uno manda y los otros obedecen.

oOoOoOoOoOo

Apoyo al medio

Noticias PC es un medio informativo y especializado en la investigación de fondo que se sostiene con apoyo de sus lectores y publicidad.

BBVA CTA: 150 561 6521  CLABE INTERBANCARIA: 012 180 01505616521 6

Código SWIFT: BCMRMXMMPYM       No. Tarjeta: 4815 1633 2080 9513

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Protegido por Noticias PC