Alejandro Dabdoub | Grupo PEÑA-CRUZ

Ciudad de México, D.F.- El optimismo en México enfrenta nuevos obstáculos y en esta ocasión se trata del precio del petróleo.

Mientras que la Secretaría de Hacienda espera un incremento de valor constante en los próximos años, especialistas del mercado apuntan a lo contrario.

Aunque como en muchos indicadores económicos, los pronósticos son objeto de errores y pueden cambiar por acontecimientos extraordinarios.

Sin embargo, hoy la mezcla de petróleo mexicano se vende a su precio más bajo de los últimos cuatro años.

Esto sólo puede significar problemas para el país, pues una tercera parte de los recursos públicos provienen de la venta de crudo en el mercado internacional.

Las circunstancias obligan a los legisladores federales a ser minuciosos en la próxima aprobación del presupuesto gubernamental del 2015.

Existen diversas razones por las que el precio de petróleo ha caído en los últimos meses.

En primer lugar se encuentra el boom de gas shale en los Estados Unidos, que inundó el mercado con energéticos.

Además, existen otros factores como la guerra de precios que mantienen los países miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y un debilitamiento económico global.

En medio de esta coyuntura complicada, Hacienda decidió aumentar sus pronósticos para el precio del crudo mexicano en los siguientes años.

Hace sólo un año, el Gobierno Federal afirmó en los criterios generales de política económica que el precio del barril del petróleo del 2015 al 2019 sería de 77 dólares.

En la revisión de las cifras este año, Hacienda espera que el siguiente año el barril llegue a los 82 dólares, y en los siguientes cinco años llegue a los 88 dólares.

Esto representa una diferencia de 11 dólares entre los dos últimos años justo cuando el crudo está presionado.

En contraste, varios analistas pronostican que el precio disminuirá en el mediano y largo plazo.

Un estudio publicado por el grupo financiero Citigroup a principios de año afirma que el precio del crudo podría bajar hasta los 75 dólares en los próximos 5 años.

Este estimado fue realizado en base a los precios de la mezcla de petróleo del West Texas Intermediate (WTI) que históricamente ha sido más cara que la mexicana.

De acuerdo con la Secretaría de Hacienda, la diferencia entre el precio de la mezcla mexicana y el WTI ha sido de 5.8 dólares por barril en lo que va del 2014. De mantenerse esta diferencia, los pronósticos de Citigroup ubicarían al crudo mexicano en 70 dólares.

CAÍDA ESPERADA

Los sucesos de las últimas semanas perfilan al reporte de Citigroup en una crónica de precios anunciados.

Al igual que la mezcla mexicana que registró su valor más bajo en cuatro años, la mezcla del Brent y WTI llegaron a mínimos similares.

El primero de estos se cotizó en 90.05 dólares el barril que, de acuerdo con Bloomberg, es su precio más bajo desde junio del 2012.

Analistas afirman que la caída está relacionada con la debilidad económica que vive el mundo y reduce la demanda del energético.

El Fondo Monetario Internacional explicó que este comportamiento se prolongará en los siguientes años, ya que el mundo está entrando a una nueva era de crecimiento económico mediocre.

A esta demanda débil se le debe sumar una sobreoferta de crudo liderada por el boom de gas shale estadounidense.

Esta cifra no tiene precedentes y se espera que el siguiente año crezca otros 963 mil barriles diarios, lo que dejaría a Estados Unidos en una producción energética similar a la que tenía en 1970.

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