El «Impeachment» de Biden, en Cinco Claves
Por Redacción | Noticiaspc.com.mx |
Washington, D.C.- La apertura de una investigación de juicio político contra Joe Biden, ordenada por el presidente de la Cámara de Representantes estadounidense, Kevin McCarthy, no tiene visos de prosperar, pero refleja un aumento de la presión de la bancada conservadora contra el mandatario demócrata.
¿Qué quieren investigar los republicanos?
Los conservadores acusan a Biden de intervenir en los negocios en el extranjero de su hijo Hunter aprovechando sus conexiones políticas y de beneficiarse de esas transacciones. Creen también que la Administración demócrata ha concedido un trato de favor a la familia por ser quien es.
Tras meses de pesquisas preliminares sin pruebas concluyentes, la apertura de esta investigación les facilita el camino para solicitar registros bancarios y otros documentos en su intento por encontrar evidencias de corrupción o irregularidades financieras.

¿Quién está al frente de esa investigación?
McCarthy ha puesto a cargo de las pesquisas al presidente del Comité de Vigilancia de la Cámara de Representantes, James Comer, en coordinación con los presidentes del Comité Judicial, Jim Jordan, y del Comité de Medios y Arbitrios, Jason Smith, todos ellos republicanos.
En un primer momento, el legislador aseguró que iba a someter la apertura de la investigación al voto del pleno, pero las reticencias de algunos conservadores moderados le han hecho tomar la decisión de forma unilateral, presionado por el ala más dura de su partido.
¿Cómo funciona el proceso de juicio político?
Llegado el momento, la Cámara Baja debe votar si presenta cargos contra el actual mandatario demócrata, pero la potestad de efectuar ese juicio político (“impeachment”) recae posteriormente en el Senado.
La Constitución otorga al Congreso la autoridad para someter a juicio político y destituir al presidente, vicepresidente y otros funcionarios federales por traición, soborno u otros delitos graves y faltas menores.
El proceso se inicia en la Cámara Baja con el voto sobre la presentación de cargos al aprobar una resolución de destitución por una mayoría simple de sus miembros. De aprobarse, pasa al Senado, donde las resoluciones al respecto deben conseguir el apoyo de dos tercios de los senadores presentes.
El Senado también tiene la autoridad para descalificar a la persona sometida a juicio para que no vuelva a ocupar un cargo federal en el futuro.

¿Qué posibilidades tiene de prosperar?
Los republicanos controlan actualmente la Cámara de Representantes con 222 de los 435 escaños, gracias a su victoria en las elecciones de medio mandato del pasado noviembre. Sin embargo, en el Senado, los demócratas cuentan con 48 escaños, mientras que los republicanos tienen 49. A pesar de esta ventaja republicana en la Cámara de Representantes, la destitución de Biden es un escenario poco probable debido a la composición del Senado.
Es importante tener en cuenta que, para que se lleve a cabo un juicio político y se destituya a un presidente en Estados Unidos, se requiere una mayoría de dos tercios en el Senado. Dado que los demócratas y algunos senadores independientes están en contra de la destitución de Biden, es poco probable que se alcance la mayoría necesaria para llevar a cabo un «impeachment» exitoso en el Senado. Además, la decisión del Senado en casos de juicio político no puede apelarse en el Tribunal Supremo.
¿Qué precedentes hay?
A lo largo de la historia de Estados Unidos, ha habido cuatro casos de juicios políticos:
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- El demócrata Andrew Johnson (1865-1869) enfrentó un juicio político, pero fue absuelto por el Senado y no fue destituido.
- El demócrata Bill Clinton (1993-2001) también fue sometido a un juicio político, pero fue absuelto por el Senado y se mantuvo en el cargo.
- El republicano Donald Trump (2017-2021) enfrentó dos juicios políticos durante su mandato. En ambos casos, fue absuelto por el Senado y no fue destituido.
- El republicano Richard Nixon (1969-1974) dimitió antes de que la Cámara Baja votara en su contra en el escándalo Watergate, evitando así ser destituido por el Legislativo. Nixon es el único presidente en la historia de Estados Unidos que renunció voluntariamente a su cargo antes de enfrentar un juicio político.
Estos precedentes demuestran que, aunque se hayan iniciado investigaciones de juicio político contra presidentes en el pasado, es extremadamente raro que un presidente sea destituido a través de este proceso. Por lo tanto, a menos que se produzcan desarrollos significativos en la investigación en curso, parece poco probable que el «impeachment» de Biden tenga éxito.
